Ser en Marruecos semilla de otro Reino

Publicado en por Misioneras Oblatas de Maria Inmaculada

 

La irrupción de las hermanas Oblatas en la vida de la Iglesia peregrina en Marruecos ha supuesto un importante soplo de aire fresco y de vitalización. Sin duda manifiestan la gran capacidad de nuestra Iglesia de presentar nuevas respuestas y carismas en el servicio al Reino. Vuestra juventud, disponibilidad, espíritu alegre y servicio a los más necesitados os confieren una cercanía para promover relaciones interpersonales e interculturales sanas y constructivas. Hemos compartido -con vosotras y el  numeroso grupo de voluntarios españoles, además de una simpática chica italiana y la joven alemana Katharina- dos semanas intensas. No sólo por las propuestas, actividades con niños, encuentros interculturales, contactos con asociaciones, cursos a mujeres, visitas a centros sociales… sino sobre todo por las ganas de aprender, de conocer, de agradar, de estar presente entre las gentes marroquíes. No siempre te encuentras con esta disposición entre aquéllos que se acercan por estos lares, existe mucho desconocimiento y excesivo voluntarismo entre personas que pasan sin pena ni gloria, haciendo algo parecido a un ”turismo solidario”. No ocurre así con los campamentos oblatos, bien estructurados, trabajados de forma sistemática, donde se propician la amistad, el trabajo compartido, la escucha sincera, la disponibilidad, el encuentro fraternal. Os esperamos muchas más veces por aquí para que sigáis profundizando en los surcos iniciados y con la ayuda del arado de la fe, con la mirada puesta en el horizonte evangélico y con el auxilio de María Inmaculada, ser en Marruecos semillas de otro Reino.

 

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